Piedra natural en exteriores para disfrutar de tu elegante jardín

Con la llegada del buen tiempo, es el momento de poner a punto el jardín y la piscina para la época del verano. Un exterior cuidado evoca belleza y elegancia. Además, cuando está decorado con piedra natural, su atractivo aumenta considerablemente. La piedra natural en exteriores se utiliza para crear entradas, paseos, zonas delimitadas, terrazas, suelos de piscina o, incluso, elementos decorativos como fuentes o estatuas.

La piedra natural es un material altamente resistente y duradero. Desde hace muchos años, se utiliza para decorar tanto interiores como exteriores. Aunque no necesita grandes cuidados, con el paso del tiempo, pueden aparecer manchas, moho o grietas que desmejoran la apariencia del exterior. Por ello, es muy relevante que prestemos atención a los debidos cuidados de la piedra natural en el exterior para que esta luzca siempre impecable. Además, con su limpieza, evitamos tener que cambiar o reemplazar la piedra por otras en el futuro.

¿Qué problemas se pueden encontrar en la piedra natural?

Con la llegada de las lluvias, el frío o las nevadas, la piedra natural se puede estropear. Aparecen manchas, moho, grietas o agujeros que eliminan su belleza. Es muy importante que cuidemos nuestro jardín con piedra natural para mantenerlo en perfecto estado y que luzca siempre como el primer día.

Cuando las piedras pierden su color o se rompen, se suele pensar que es necesario sustituirlas por otras nuevas. No obstante, antes de reemplazarlas, existen otras soluciones. En ocasiones, es necesario eliminar las piezas más estropeadas, y aplicar en las demás adhesivos especiales o sustancias para recobrar toda su belleza. Así ahorramos mucho dinero.

A continuación, enumeramos las principales causas del deterioro del material y sus soluciones:

  • Problemas de humedad. En los climas húmedos o épocas de lluvia, la piedra puede verse afectada por el musgo, algas o manchas de óxido. Para limpiarla, es necesario emplear limpiadores alcalinos con cloro activado. Para la eliminación del óxido, se utilizan ácidos inorgánicos que quitan las manchas y envuelven las partes obstruidas de la piedra.
  • Problemas derivados del clima. La lluvia, las temperaturas extremas o las radiaciones ultravioleta causan daños que hacen que la piedra pierda su brillo natural, cambie de color o, incluso, se desconche. Para recuperar el color, es necesario emplear agentes químicos que protegen y cuidan la piedra.
  • Problemas de manchas. La polución exterior, el tránsito de coches o personas, las grasas o aceites pueden causar manchas en la piedra. Es necesario utilizar repelentes de sustancias orgánicas para evitar las decoloraciones.
  • Problemas de resbalones. Una piedra natural mal cuidada puede resbalar mucho cuando llueve, sobre todo en una piscina de mármol o granito. Los suelos exteriores en piscinas son muy peligrosos, ya que pueden provocar caídas. Es muy importante cuidar bien la piedra y protegerla en las zonas donde el agua esté presente. Mediante productos específicos, se consigue que las piedras no patinen y se mantengan siempre en perfecto estado.
Cuidados de la piedra natural en exterior

Cuidar la piedra exterior cada poco tiempo evitará que se tengan que hacer cambios o limpiezas exhaustivas. Se trata de un material poroso y, por ello, para hacer su limpieza es necesario utilizar jabones con pH neutro y evitar los productos químicos que puedan ser muy agresivos. Seguir un buen mantenimiento y cuidado para este material hará que los suelos de exteriores en piscinas patios y jardines luzcan siempre en un estado espectacular durante todo el año.

En Soprobel nos ocupamos de que las superficies de piedra natural en exteriores estén limpias, protegidas y sean 100 % seguras. Además, si tu empresa es un hotel, te ofrecemos una ayuda postcovid con ventajas especiales. No lo dudes y contáctanos. Te atenderemos sin ningún tipo de compromiso.

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